Entre sueños me desvelo descubriendo en mi interior,
como olas que rompen en las rocas, un desaforado intento
de lucha entre mi descanso y este tumultuoso deseo de despertar.
Y entre susurros oí una voz, como un suspiro me dijo:
-Deja que sea tu fantasía, mi amor-
Por arte de magia una puerta llena de colores se abrió destapando
mi conciencia, haciendome volar entre nubes de algodón y una suave
brisa de locura.
Plumas tersas surcaban mi piel y se deslizaban por mis piernas
subiendo intrépidamente alcanzando cotas mayores.
Como un aura hermosa me iba cubriendo todo el cuerpo y
entre suspiros una sombra imponente cubrió mi vientre, que
despojando los hermosos cálamos, me ví desnuda ante un
celestial ser que en un hilo de voz me habló:
-Vén y deja que te cobije en mi-
Yo extendí mis brazos, como largas eran sus alas que en
ese momento me albergaba, para otorgar su paso.
Estrellas atravesaban por mis ojos cuando un penetrante
éxtasis me ensartó el interior de mi carnal cuerpo.
Sentí cómo se rasgaba mi fuero interno dando paso
a un fulgor intenso por mis poros, cegando por completo mis sentidos,
que entre gemidos húmedos de pasión me trajo nuevamente
a mi desvelo, abriendo mis ojos a la realidad...
donde te encontrabas rodeándome con tus brazos...
tú,... mi ser celestial.
Silvi
como olas que rompen en las rocas, un desaforado intento
de lucha entre mi descanso y este tumultuoso deseo de despertar.
Y entre susurros oí una voz, como un suspiro me dijo:
-Deja que sea tu fantasía, mi amor-
Por arte de magia una puerta llena de colores se abrió destapando
mi conciencia, haciendome volar entre nubes de algodón y una suave
brisa de locura.
Plumas tersas surcaban mi piel y se deslizaban por mis piernas
subiendo intrépidamente alcanzando cotas mayores.
Como un aura hermosa me iba cubriendo todo el cuerpo y
entre suspiros una sombra imponente cubrió mi vientre, que
despojando los hermosos cálamos, me ví desnuda ante un
celestial ser que en un hilo de voz me habló:
-Vén y deja que te cobije en mi-
Yo extendí mis brazos, como largas eran sus alas que en
ese momento me albergaba, para otorgar su paso.
Estrellas atravesaban por mis ojos cuando un penetrante
éxtasis me ensartó el interior de mi carnal cuerpo.
Sentí cómo se rasgaba mi fuero interno dando paso
a un fulgor intenso por mis poros, cegando por completo mis sentidos,
que entre gemidos húmedos de pasión me trajo nuevamente
a mi desvelo, abriendo mis ojos a la realidad...
donde te encontrabas rodeándome con tus brazos...
tú,... mi ser celestial.
Silvi
No hay comentarios:
Publicar un comentario